Nuestro planteamiento

Hemos fusionado la fisioterapia, con la osteopatía y con el método pilates.
Los tres tienen una filosofía en común: restaurar la movilidad, la integridad de la persona (bio-psico-social).
La fisioterapia nos ayuda a tratar manualmente o con medios físicos el dolor que presenta, la falta de movilidad, la disfunción, el esguince o contractura…
Desde la osteopatía buscamos normalizar ese dolor por vía refleja, desde la inervación que llega de la raíz nerviosa de la columna, desde el vaso sanguíneo que proviene de los grandes vasos, desde el reflejo víscero somático, desde el embrión al bebé y de este al adulto, desde la duramadre y la fascia, buscamos el “por qué” y el “por qué ahora”. Relacionando el dolor físico con el dolor emocional, ese gran olvidado.
Con el pilates acompañamos al paciente desde la restauración músculo esquelética, víscero emocional a la vuelta al trabajo. A devolver a ese cuerpo la globalidad, con estiramientos, reeducación postural y trabajo muscular.
Hemos observado que después de tratar a un paciente en camilla hay que reeducarlo en el medio en el que se mueve, enseñarle unos patrones de movimiento saludables, bien sea en la oficina, en casa, en su trabajo de pie o en el parque jugando con los niños.